lunes, 7 de octubre de 2013

Imitando a BOB. Muestra fotográfica de Yara Martínez Pestana.

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Yara Martínez Pestana, viene hace ya un tiempo representando en sus fotografías, un discurso acerca de la transmutación del espíritu, su ambivalencia y alteridad, empleando para ello, como soporte del sujeto retratado, al cuerpo humano en sí mismo en toda su dimensión y capacidad de expresión de la belleza, entendida como constructo estético.

Para la autora, la piel no es más que un límite impreciso de la condición humana, una caja contentiva y modeladora de una forma de vivir y pensar, reflejo de un esquema iconográfico, representativo de dicha condición.





En la muestra que nos ocupa, Imitando a Bob, hace uso inteligente de la cita postmoderna, del retake –un poco amanerado y dimensionado extrasensorialmente- subversivo, a uno de los grandes del género: Robert Mappletorpe. Aun con la apelación directa del título de la exhibición, no podemos argüir que la misma sea una copia, un texto “imitado” y “reciclado” de las formulaciones establecidas por Mappletorpe en otros contextos históricos y sociales, para solamente ir contra los tabúes de un ethos sociológicamente instrumentado, que eludía y tergiversaba la forma de explicarse esa condición humana desmaterializando a los individuos en “cosas” con etiquetas.

En Yara, las citas al maestro del lente norteamericano –incluso advertimos guiños y transfusiones a otras poéticas, como la del cubano Bles, o del también norteño Andrés Serrano- buscan estetizar contemporáneas preocupaciones, por el valor de la construcción de la lectura dinámica con la historia de esta manifestación artística y en específico, con el legado de Mappletorpe y el empoderamiento de su carga simbólica, en tanto transgresor conceptual de la fotografía en determinadas zonas temáticas, todavía vistas hoy con recelo por algunos sectores sociales.

El sexo y la expresión de la sexualidad, la identidad de género, las contradicciones y oposiciones agónicas entre la “entidad masculina” y la “entidad femenina” y los consecuentes desdoblamientos de las mismas en las capas sociales; la metaforización de las relaciones interpersonales y de los estereotipos de los roles, y por último, el cuestionamiento mismo de la condición humana, están en la diana escudriñadora de Yara, alter ego foto-genésico de Bobby, que nos espeta desde sus imágenes cuan mundana es nuestra complejidad como seres, como entidades, en este universo en expansión.
Alfredo Fuentes Fernández

PALIMPSESTO DE MI HISTORIA, la interpretación del tejido cultural histórico de Alien J. Díaz Pedrosa.


La historia como construcción subjetiva de hechos acaecidos en una secuencia del espacio tiempo, admite una formulación como metarelato, acorde al punto de vista de los actores que intervienen en dicha interacción. Es así como dispensa la posibilidad de constantes revisiones y/o lecturas, en dependencia de las necesidades representacionales de quién utiliza los hitos históricos, para apoyar sus bases político-ideológicas, conceptuales, científicas, etc.

El tejido histórico, como memoria común de un suceso, establece analogías a nivel de la representación gráfica de las ideas, que posibilitan una constante contextualización. 

Por tanto la tarja, eje ideo-temático y morfológico de la muestra personal “Palimpsesto de mi historia” de Alien Julián Díaz Pedrosa, ahora refuncionalizada como espacio de experimentación y desinhibición creativa, permite finalmente la descentralización del texto histórico original que le dio base. Su contenido, expresado y expuesto como una imagen, se libera de las limitaciones de sentidos preconcebidos en otros “espacio-tiempo” históricos, y es re compuesto en el proceso de creación de manera no-lineal. De este modo, desactivamos su potencial normativo, o a la inversa, activamos su potencial subversivo.

Alien Julián trata de acercarse al pensamiento de Wittgenstein sobre la relación entre arte y lenguaje, buscando de este modo hallar los mecanismos sintácticos, semánticos y performativos, osea el cómo, interpretando esta noción para describir la realidad. Para él, “analizar estos mecanismos, este cómo, permite descubrir y comprender los dispositivos ideológicos y normativos que se articulan a través de una producción supuestamente neutral como la del arte".
No hay que olvidar que esos dispositivos están ya activos en el nivel más elemental del hecho artístico, en su materia prima: la obra.

Alfredo Fuentes Frenández.
El joven artista (a la derecha en la imagen) conversa con público asistente a la inauguración de su muestra en la Galería Larios, Camagüey, Cuba.


martes, 30 de octubre de 2012

EXPONEN JÓVENES ARTISTAS EN CAMAGÜEY



por: Rafael Gordo Nuñez
Fotos: Cortesía CPAP, buscar en el banco de la AIN, las de Rodolfo Blanco Cujé 
 

Alejados de los epicentros culturales, un grupo de jóvenes realizadores del municipio Nuevitas se abren paso dentro del séptimo arte. Un merecido espacio tendrán en la próxima edición de la Muestra Audiovisual Internacional Almacén de la Imagen, del 24 al 28 de octubre, en Camagüey. 

 

Incursionar en el cine al margen de los centros de poder y plantear un discurso desde una óptica joven y cuestionadora de su realidad social es el móvil fundamental de la propuesta camagüeyana Hieroscopia1, presente en la galería Larios y en la sala de video Nuevo Mundo de la capital provincial.

 

La muestra integra el compendio de obras que alrededor de doce jóvenes realizan, desde hace cuatro años, alejados de cualquier institución cultural y que, por fortuna, el Consejo Provincial de las Artes Plásticas ha decidido apoyar con el objetivo de promover nuevos talentos de las artes visuales, en una de las ciudades con mayor tradición del género en Cuba.

 

Graduados en su mayoría de instructores de arte, los muchachos decidieron aventurarse como equipo bajo el nombre de El cuchillo de Macbeth. Dayron Porrúa fue el ideólogo inicial del proyecto. Él dirigió el primer trabajo, Oledor de Pólvora (2007) y a partir de allí comenzaron a plasmar su mundo en buenos intentos de cortometraje, documental, ficción y videoarte. 

 

Además de los audiovisuales, Hieroscopia propone - mediante la técnica mixta, el acrílico sobre el lienzo, la instalación y la fotografía digital- un análisis de la sociedad cubana contemporánea. Plasman sus ideas sin tapujos ni complejos dentro de una manifestación artística sumamente contradictoria.

 

Aunque entre ellos no hay jerarquía y todos colaboran entre sí a la hora de confeccionar sus propuestas, encabezan El cuchillo de Macbeth Pedro Navarro, Eyder Armas y Javier Sánchez. Ellos esperan recibir apoyo de la Asociación Hermanos Saíz, la que integran desde abril de este año. 

 

Eyder Armas explica los motivos de su unión. “Nuevitas –donde surge y se desarrolla el grupo- siempre fue un excelente sitio para la creación en la provincia, pero en los últimos tiempos nos hemos visto fragmentados y mucho de lo que hacíamos se quedaba en nuestras casa, alejados del público que tanto lo necesita. Decidimos buscar apoyo entre todos, transformar el polémico panorama cultural del municipio, abrirnos paso en Camagüey, y en el resto del país”. 

 

Para Pedro Navarro, fundador del conjunto, una de las alegrías mayores llegó tras conocer que el documental Costas Extrañas (2009), dirigido por Dayron Porrúa, participaría -junto a dos de los entrevistados- en la pasada muestra de jóvenes realizadores, organizada en el marco por el Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano. 

 

Lo que empezó como un hobby se fue convirtiendo en una labor cada vez más seria. Después del Festival, y con el apoyo de Fernando Pérez, pudimos presentarnos en el cine Chaplin, en el Festival de Cine Pobre de Gibara y en el Almacén de la Imagen. También logramos ya nuestro propio espacio con la instauración en Nuevitas del evento Hieroscopia, alentados también por Jorge Luis Santana, presidente del Festival Internacional del Videoarte de Camagüey”. 
 

Al mérito de “sobrevivir” como grupo se suman sus constantes creaciones, elaboradas con escasísimos recursos, pero que poco a poco elevan su valor estético y la calidad de sus mensajes, aun cuando los miembros del grupo defienden líneas de trabajo diferentes. 

 

Los miembros de El Cuchillo de Macbeth optan por su propio estilo, explica Eyder Armas. “Nosotros tenemos la intención de lograr una serie de cortos que se realicen sobre la base de tres conceptos fundamentales. Primero, deben llevar por nombre Zona de Conflicto. Segundo, deben durar 60 segundos. Tercero, el protagonista debe estar en conflicto con su medio social o con otra persona de su entorno”.

 

La mayoría de los audiovisuales se realizan sobre los presupuestos del cine indie, el cine trash y el cine B, subgénero cinematográfico avalado en sus inicios como valor contracultural de una generación y una época, en momentos en que lo kitsch tomaba fuerza.

 

Como se sabe, con la aparición del Postmodernismo la línea entre lo kitsch y el arte se tornó más borrosa. Si a principios del siglo XX teóricos como Theodor Adorno y sus colegas de Frankfort percibían en la popularidad de este movimiento un peligro para la cultura por integrar esa gigantesca industria -donde el arte es controlado y planeado por las necesidades del mercado-, a partir de los años ’80 los postulados de la denominada estética camp vienen a defender el valor intelectual y social de lo kitsch, donde se subestima la estructura formal para dar más importancia al qué se quiere decir y al qué significado tiene. O sea: todo, o casi todo, cuenta. 

 

Esta nueva forma de hacer cine cobró fuerza y en la actualidad excelentes filmes han surgido sobre la base del trash, lo indie y la serie B. El éxito de los camagüeyanos radica entonces –como me comentó una amiga- en un excelente esfuerzo por lograr que aquello que parece nada se convierta en arte.






1 La hieroscopia, método de adivinación quizás importado de Etruria, consistía en examinar las vísceras de un animal que se acababa de degollar para deducir de ello indicaciones de la voluntad divina. En la Electra de Eurípides, Orestes, antes de matar a Egisto, le ayuda en un sacrificio cuyos presagios funestos anuncian el homicidio inminente:
 
Egisto toma de las manos de Orestes las vísceras sagradas y las observa. Al hígado le falta un lóbulo, la vena porta y los vasos vecinos de la vesícula biliar muestran a sus ojos manchas funestas. Orestes pregunta: ¿por qué tienes ese aspecto desolado? Extranjero, responde Egisto, temo una trampa de fuera. Tengo un enemigo mortal, el hijo de Agamenón, que está en guerra contra mi casa. (Eurípides, Electra, v.826-833)

Hieroscopia una mirada diferente...

por Alfredo Fuentes Fdez

Presentamos a consideración de los especialistas, críticos, aficionados, profesionales y público en general, las creaciones audiovisuales y plásticas de un grupo de jóvenes artistas camagüeyanos, influenciados por la estética de un subgénero cinematográfico, considerado hoy de culto por especialistas y creadores, así como por la más reciente tradición historiográfica del séptimo arte. 

Esta estética, nacida en sus inicios como valor contracultural de una generación y una época, es sumida sin tapujos ni complejos por estos jóvenes realizadores para hablar de sus propios problemas, sobre y desde la contemporaneidad, con un lenguaje que les resulta apetecible y estructuralmente seductor, en la proyección perceptiva hacia el público consumidor de sus trabajos, primariamente, sus propios coterráneos generacionales.

Como camagüeyanos se vinculan a la tradición esencialista e indagadora de los artistas en estas tierras, principalmente vinculada en todo su desarrollo a través décadas, en diferentes contextos históricos, en estilos y formas de hacer, a una especial relación con el arte y, sobre todo, a una forma de concebir la creación, postura visibilizada a través de varias generaciones, entre las que se cuenta la de este grupo numeroso y creciente de jóvenes talentos agrupados bajo la égida de tan rebuscado denominativo común que avizora el deseo de ver el futuro, comenzando a desmarcarse en el panorama no sólo ya de su localidad, sino también en otros ámbitos y tejidos de las artes visuales.

Según la destacada crítica y teórica del arte Nelly Richard: “Existe una forma de entender la defensa de lo local – en respuesta a las amenazas de la globalización- como un temor reactivo frente a la disolución de los grandes relatos de la duración, la estabilidad y la coherencia que protegía a las identidades y las tradiciones homogéneas de antes. Pensado así, lo local puede convertirse en el refugio nostálgico de la pureza de una cultura originaria que debería ser reservada, románticamente, de las contaminaciones de signos que exacerban los tráficos de la globalización. Pero otra forma de entender lo local – ya no como la derivación natural de una territorialidad de origen- puede plantearse como una localización táctica y una diferencia situada: lo local como marea y posicionamiento crítico, que rescata la especificidad del contexto, pero a través de las fisuras y los descalces que se producen entre lo globalizante y lo micro diferenciado. Esta es la reivindicación crítica de lo local que permite moverse entre los pliegues de la globalización, combatiendo sus metaenunciados desde una singularidad de referenciación contextualmente activa.”1

Considerando estos presupuestos, en esta muestra queremos presentar las creaciones audiovisuales y plásticas de este grupo de jóvenes artistas camagüeyanos, mayormente oriundos de la ciudad de Nuevitas, sede donde se gesta este movimiento de creación audiovisual, casi todos con formación profesional en el campo del arte y un trabajo meritorio y constante, avocados a la praxis sistemática, a pesar de distinguirse por distintas técnicas de representación y concepciones estéticas diferentes, que intentan constantemente participar en ese diálogo referido anteriormente utilizando sus propias circunstancias productivas y las propuestas más paradigmáticas de la producción visual contemporánea.

La ambivalencia temática, su diversidad ideo-estética, esta oposición de discursos técnicos, no son excluyentes los uno de los otros y más bien se complementan entre sí, en un contrapunteo ideológico y de participación de la actividad artística, que constantemente recicla los enunciados expuestos por Richards.

La concepción curatorial concebida para la galería se presupuesta asumiendo el discurso tropológico propuesto por los integrantes del grupo, observándose una unidad en su conjunto, bien en el orden de intereses generacionales y de la forma contemporánea de representación; no así de concepciones ideotemáticas o estéticas, en la que puede apreciarse un variado arsenal de formulas y herramental utilizado por estos jóvenes artistas para expresar inquietudes que giran, en lo fundamental, hacia construcciones problematizadoras de una antropología social y las relaciones derivadas de esta hacia otros campos del accionar del ser humano, como pudieran ser la naturaleza y el factor ecológico, las interacciones paterno-filiales, la ubicuidad cósmica del ser humano, el sexo y la morbosidad de la muerte, entre otras.

Esto está posibilitado por la diversidad genérica y de soportes que se emplean en la muestra, en lo fundamental la pintura, la fotografía y la instalación como estructuras expresivas autónomas y a la misma vez, concomitantes con la de los discursos de los trabajos audiovisuales de los integrantes del proyecto
1 Richard, Nelly: “Lo local y lo global: hibridez y traducción interculturales.”

jueves, 10 de febrero de 2011

Las Cucarachas de mi armario, muestra personal del artista Tai Ma Campos, exhibe la galería República 289 del Consejo de las Artes Plásticas de Camagüey


Este febrero, la galería República 289 abrió sus puertas a la exposición personal“Las cucarachas de mi armario” del joven artista de la plástica Tai Ma Campos. Compuesta por 19 lienzos de gran formato, con aditivos realizados en la propia tela que le sirve de base que le proporcionan a las obras la cualidad de manipular la sensorialidad tridimensional del espectador, la exposición gana en amplitud en esta versión que para la ciudad agramontina realizó el autor, pues originalmente sólo constaba de 9 piezas.


Las obras que simulan ser -y funcionar como- retratos personales de varios individuos y hasta parejas, en realidad revelan ser portadores de un gran simbolismo, subjetivado por medio de la percepción que del sujeto retratado realizan “los otros”.


La apariencia ingenua y “suave” de las obras en general, esconde un ethos retorcido, intolerante y en el mejor de los casos vacuo, volviéndose un reflejo incómodo para el espectador, al que se le acrecienta una sensación de extrañamiento que termina en el principio de la repulsión. Tal vez sea el signo que busca Tai, demoniaca compulsión entre la belleza y el asco.


Inaugurada como parte del programa del XXI Salón de la Ciudad, la muestra continuará exhibiéndose durante todo el mes de febrero en dicho espacio galerístico.

lunes, 24 de enero de 2011

Dos exposiciones estremecen la ciudad de Camagüey.

El escritor y periodista Jorge Santos Caballero, reseña en el siguiente artículo, dos de las más recientes muestras expositivas que tiene el público  la oportunidad de ver en la ciudad de Camagüey.

Con dos días de diferencia, se inauguraron dos exposiciones de artes plásticas en la ciudad de Camagüey, que han estremecido el ambiente artístico en tanto cada una, con sus especificidades,  rebasó las expectativas.

La primera, abierta el lunes 10, en la Galería-Taller Larios, y con el sugerente título de Viva Cuba, del joven artista santiaguero Alejandro Lescay Hierrezuelo, nos hace ver la realidad cubana desde una óptica sin pretensiones ilusorias, pero con la certeza de que somos nosotros los que aparecemos en esos cuadros sin afeites ni contemplaciones paternalistas; de ahí que se muestre un contexto desde tres proyecciones. Sin embargo, se nos antoja que más que una  búsqueda del quiénes somos, o de una reafirmación de ese acertijo según el espectador desee ubicarse, Lescay nos regala de manera diáfana una combinación de pretextos para que hagamos una lectura pública de nuestro sentido de pertenencia en el transcurso de la interpretación, que se despliega tácitamente y cuya tendencia se deja ver como una posibilidad de aprender lo que es la poesía intrínseca de este creador de corta edad, pero con una amplio desempeño creativo.

El silencio de los corderos. (Técnica mixta sobre lienzo, 150x100 cm)
En estas doce obras en técnica mixta sobre lienzo, el espectador atento encontrará, en la medida que se lo permita  su conocimiento de nuestras circunstancias, un espacio intermedio. Es como si la divergencia, que puede presumir de interrogación siempre, pretenda llamar la atención del espectador; pero es que reinterpretar el tiempo y el espacio vivido no es un cuestionamiento antagónico, no es una revisión de lo que fue; en todo caso, es una manera de reflejar un amplio espectro del procedimiento hermenéutico a partir del cual, analizando con mayor profundidad las diferencias, podría acometerse una tipología de traducir el medio como algo que está por hacer todavía. 

Sobre cebras búscamos el ave Fénix (Técnica mixta sobre lienzo, 150x100 cm)
De todos modos, son raras las veces en que un joven artista, reseñe con tanta precisión y desenfado el acontecer nacional, y elabore sus conjeturas sobre qué es lo superficial en ese devenir, y qué es lo que tenemos que superar, pero todo a partir de una característica bastante contradictoria, que es la capacidad de asimilar y transformar un periodo respetando el pasado.

Caridad Hernández
En otra dimensión, se observa la obra de la artista camagüeyana Caridad Hernández Carlos, en su muestra Cuadros para una exposición, inaugurada en la Galería Julián Morales de la UNEAC, el miércoles doce de enero. 

Lo que vemos aquí denota la fuerza una fortaleza en el proceso interior que se traspone en expresión corporal. No es la visión oblicua o enfermiza, es una aprehensión muy particular y rica de lo que se nos ofrece o se nos impone a cada uno de acuerdo con las situaciones de la vida. Por tanto, esta artista toma la cuestión de cómo representar su mundo visible partiendo de un pretexto. Cada imagen de la mujer se nos vuelve rápidamente en una supuesta trivialidad, y ahí está el peligro por donde transita Caridad Hernández; pero, por otra parte, ya no nos podemos imaginarla visualmente más que de esa manera. Esa es su razón y su sentido, la referencia directa de lo que para ella es representar lo vivo, porque su finalidad es llegar a la verdad sin importar cómo, por cruda que sea para cualquier humano. Bajo esta perspectiva aleccionadora, pese a los contrastante que parezca, tenemos que ver la cuestión  del trazado de Caridad como su semejanza con lo que se observa en cada dibujo sobre cartulina que ella nos presenta, y que se compilan en 20 obras convincentes de que están tamizadas de un fuerte dosis psíquica y personal, porque lo suyo es lo esencial, mas no de una imagen realista de la realidad individual. 

Lo  visto en estas obras nos da una idea desde el comienzo, que cada una tiene una semejanza medular en el pensamiento de la artista  Ha sido su obsesión. Así, esta creadora nos presenta como resultado de su trabajo artístico una imagen repetida, mascullada; en cambio, no mal simbolizada o retratada y, a la vez, unida e inherente con la vida que ella ha llevado, de ahí la trascendencia. La huella de esa lucha por la vida mediante la imagen, aparece de esta manera  con un grado de autenticidad sobrecogedor, lo cual confirma la credibilidad de la artista a partir de su atmósfera. Esa es la clave de su misteriosa existencia, más allá del entendimiento posible, lo que sobresale es su metafórica existencia.

El colega Eduardo Rosales Ruíz, presidente del Consejo Provincial de las Artes Plásticas de Camagüey, nos reseña la última edición de Pluralidades, espacio de crítia y reflexión sobre el arte y la cultura contemponráneos, que conduce desde la sede camagüeyana de la UNEAC (Unión de Escritores y Artistas de Cuba), el periodista y escritor Jorge Santos Caballero


Pluralidades: Debates Teóricos, se complació en su primera sesión de trabajo del 2011, con un invitado conocedor y un tema sugerente. Pavel Barrios Sosa, estudioso de la plástica agramontina y curador  de múltiples proyectos con más de diez años de experiencia en ese quehacer, fue el escogido por el escritor y crítico Jorge Santos Caballero, director y conductor del espacio que cada segundos martes de mes, a las 5:00 p.m., se efectúa en la UNEAC de esta ciudad, en lo que constituye un momento para la reflexión y el debate culturológico en el territorio.
 Lo interesante de Pluralidades, es la sistematicidad en el análisis de las acciones  en cuanto al razonamiento cultural de los problemas más acuciantes que enmarcan a la cultura cubana en estos tiempos, en una suerte de mirada que no va desde lo local únicamente; sino, también, y los invitados nacionales que han intervenido así lo atestiguan, con una proyección que traspasa las fronteras de esta comarca.
En esta ocasión, el martes 11 de enero, Jorge Santos, provocó al curador Barrios Sosa, quien en su desempeño ha obtenido lauros en el Premio de la Crítica Artística Guy Pérez de Cisneros, y el de curaduría en el XVI Salón Provincial de Artes Plásticas Fidelio Ponce en Camagüey. Lo trascendido fue un debate inteligente, sagaz, despojado de apasionamientos y convencionalismos, y contó con la participación de artistas de la vanguardia. Se reflexionó con seriedad sobre un tema que ha provocado tanto en el medio nacional como en el local una amplia discusión, y afronta no pocas coordenadas divergentes  de asimilación.
Entre las preguntas que Jorge Santos Caballero, un crítico conocedor y cotidiano del arte camagüeyano, están las siguientes:
-La curaduría, ¿cuándo y cómo comienza en Camagüey?
-¿Qué rango le otorgas tú a la historia para compendiar, documentar, difundir y proponer una curaduría?
-¿Hasta qué punto el curador debe desligarse o entrometerse en la creación de un artista o de un grupo de ellos? ¿Cómo y hasta dónde puede influir  en el proceso creativo de ellos?
-Tú tienes experiencia curatorial, ¿cómo crees que la crítica de arte puede influir, ahuyentar o contaminar un proyecto curatorial? ¿qué necesita tener un curador, además de conocimientos y compromiso cultural? ¿por qué algunos curadores son tan tiránicos?
-¿Consideras que la figura del curador ha beneficiado a los artistas camagüeyanos? ¿por qué un grupo de creadores rechaza la intervención de este tipo de agente de cambio categóricamente todavía?
-Alguien ha dicho, desde una concepción del coleccionismo patrimonial, que “Los curadores  -de ese rango- son los máximos responsables del legado nacional”. ¿No crees que es muy absoluto ese criterio, y que pretende intervenir en un proceso creativo que, al menos en el ámbito local, no se corresponde con la verdad?
-¿Cuáles han sido tus dos mayores aciertos curatoriales y los más desatrosos?  
En el debate originado a partir de las respuestas del entrevistado, quedó al descubierto la responsabilidad que deben y tienen los especialistas que laboran en las instituciones de arte, desde su función en la creación  y/o generación de proyectos curatoriales que estimulen la creación artística, desde concepciones novedosas y con un verdadero aporte a la cultura local y nacional. Todo esto muy unido a la autopreparación y a la capacitación organizada desde la institución arte.
Los tiempos vividos en el Camagüey han generado una morosidad intelectual en un alto número de creadores de las artes visuales, con escaza participación en eventos teóricos y casi ausencia total a integrarse a cursos de post grados, diplomados  y otras formas de superación o actualización del conocimiento multidisciplinario.
La mayoría de las intervenciones se centraron en otorgar al curador el papel de gestor, mediador, moderador, diplomático entre los intereses interinstitucionales y los del creador, siempre a favor de la cultura en general, fue altamente criticado el posible papel autoritario del curador para dirigir la realización una obra de arte, de acuerdo a su  concepción ideostética, sencillamente si la obra no responde a los objetivos del proyecto, hace dejación de ella para el proyecto en cuestión; cobró mayor importancia el reclamo de las visitas de especialistas o curadores como se le quiera llamar, a los talleres de los artistas, como herramienta necesaria para la actualización en la praxis artística.
El intercambio fue muy fructífero, con la debilidad de contar con pocos creadores y no todos los especialistas dedicados a estos menesteres, en los diferentes espacios  alternativos de la ciudad de Camagüey.

Eduardo Rosales Ruíz