sábado, 11 de diciembre de 2010

SOBRE LA MÁS RECIENTE MUESTRA DEL JOVEN ARTISTA DE LA PLÁSTICA YANEL HERNÁNDEZ PRIETO Y TITULADA HECHO EN CUBA, PUBLICAMOS LAS PALABRAS DE APERTURA ESCRITAS POR LA COLEGA YUDARKIS VELOZ,  CURADORA DE LA MISMA. LA EXPOSICIÓN FUE INAGURADA EL PASADO MARTES 3 DE DICIEMBRE, A LAS 16:00 HORAS, EN EL ESPACIO EXPOSITIVO DEL LOBBY DEL HOTEL ISLA DE CUBA, DE LA CIUDAD DE CAMAGÜEY.

La “bendita” circunstancia del agua por todas partes…
por Yudarkis Veloz Sarduy*

Siempre he sentido, allí donde se siente y no se dice mucho, que ser cubano es un privilegio. Lo siento cuando escucho a Silvio, a Carlos, a Santiago, a Frank; cuando me deleito con Titón, con Fernando; las veces que he visto volar a Alicia y cuando escucho hablar a Eusebio o me pongo el Sexy Sax de José María… hoy he vuelto a sentir esa suerte de jactancia cuando vi, montadas ya, las piezas de Yanel.

Hecho en Cuba no es sólo una muestra de retratos conseguidos desde una técnica destacable, tampoco es sólo la idea de transgredir la blancura que se suele representar en la tradición europea; es también el juego con la mueca, el guiño irreverente de los códigos y las alusiones, la dimensión de una insularidad irreversible y el paso directo al gesto renovador, consecuente y marcado que supone identificarse en cada pieza. 

La morfología insular reproducida en un peinado, el gorro frigio que remite a la avanzada francesa que revolucionó al mundo, representado en una “lengua sacada”; el rojo y el azul como única alternativa al negro y al blanco con que el carboncillo se apodera de las piezas; la referencia religiosa y el concepto de raza, que a pesar de haber sido invalidado por la moderna investigación genética, no ha desaparecido del todo; son algunos de los valores conceptuales con los que Yanel Hernández Prieto pretende, y lo logra, homenajear al dibujo.

 Los negros de Yanel no habrían sido concebidos de tal forma sin ese “saber otro” que supone el haber nacido en esta isla. La riqueza expresiva y el valor conceptual de cada detalle habrían sido otros, o no habrían sido.  

 Es Cuba, lo hecho en ella, lo vívidamente cubano; lo que nos incita a corroborar la textura que adivinamos en cada pieza, el placer del tacto visual, la cópula eufórica de los sentidos… y es que haber nacido en una isla, y sobre todo en esta, no sólo presupone el horizonte como primer sueño ineludible, presupone un  discurso, una gestualidad y un estado mental que lo sella todo, lo rubrica todo, lo marca todo, lo estigmatiza todo y por lo tanto lo enardece todo hasta el paroxismo febril del privilegio.

*Yudarkis Veloz Sarduy, es especialista de comunicación institucional del Consejo Provincial de las Artes Plásticas de Camagüey.